Taller coreográfico

 

Coreografía, literalmente "escritura de la danza", (también llamada composición de la danza), de las palabras griegas "??????" (danza circular, corea) y "?????" (escritura). Es el arte de crear estructuras en las que suceden movimientos. El término composición coreográfica también se refiere a la conexión de estas estructuras de movimientos.

El coreógrafo hace referencia a su vocación como una "necesidad de expresar". Expresar es la palabra que parece describir mejor esta comunicación compartida; sin embargo, no atiende a lo que el especialista en comunicación entendería como acto de enlazar al emisor con el receptor. Para el artista, esta línea está presente, pero no es directa ni tan explícita. El espectador está en la mente del coreógrafo, pero como un ente abstracto, semejante al espacio obscuro que limita el escenario. Existe una preocupación por este supuesto espectador desconocido a quien se dirige la expresión, pero al final de cuentas no se le toma mucho en consideración durante el momento de la creación.

Para el coreógrafo es necesaria la presencia del "otro": público, críticos, promotores, y aunque no piense directamente en ellos cuando monta una obra, su presencia es ineludible y causa de angustia, ya que el "otro" es como un espejo que le devuelve su propia mirada y le deja ser. El creador se siente con la obligación de decir a los otros lo que está en su interior; trabaja para dar forma a un producto que después desecha por completo o guarda en la memoria como experiencia acumulada.

Contenidos:

El trabajo coreográfico es una elaboración del mundo interno del coreógrafo que se esfuerza por traducir y mostrar a través del movimiento, experiencias e interpretaciones subjetivas, sean de orden puramente sensorial, emotivo, psíquico, físico o cualquier otro por lo que en este taller trabajaremos mediante recursos escénicos y creativos para la composición de imágenes, escenas, coreografías, etc. y para ello utilizaremos el conocimiento de varias técnicas del movimiento y lenguaje corporal y vocal.

Dado que la idea coreográfica es la que guía el proceso de creación, es decir, un coreógrafo no puede simplemente crear sin tener un camino que seguir, en este taller ofreceremos disparadores, motores, pautas, herramientas creativas para el buen desarrollo de la idea que finalizará en coreografía.

Crear es dar vida a algo intangible, por eso crear es tan peligroso, pues pone en juego y arriesga al creador a través de su criatura, se pone a prueba, de ahí que la obra ofrendada deba ser la más perfecta para sobrevivir a la valoración del exterior, con su poder sancionador. La exhibición pública, aunada a la autocrítica, es responsable de la angustia de creación. Por eso trabajaremos siempre mostrando cada capa del proceso coreográfico a los compañeros, aprendiendo así a mostrar sin miedo a ser juzgados, criticados constructivamente o simplemente admirados.

Destinatarios:

Bailarines, actores, cantantes, músicos… artistas escénicos en general que quieran utilizar sus conocimientos de un modo creativo para la composición coreográfica y la creación escénica y personas con inquietudes artísticas sin experiencia en la danza o en las artes escénicas que quieran descubrir el movimiento y la composición desde su creatividad y sus propios recursos.

Necesidades:

- Espacio diáfano

- Suelo útil para la danza

- Equipo de sonido con reproductor de CD

- Participantes: ropa cómoda, libreta y bolígrafo

Objetivos:

Hacer una coreografía (tanto individual como en grupo) que supone un acto de crear un discurso específico con una intención personal en el que de una u otra forma se cumpla una interacción con el público, siendo su destino final la exhibición.

taller

 


- Desarrollar habilidades corporales mediante un apartado de creación

personal.